Eso digo, que mañana es el día, el día en el que miraré cara a cara de nuevo al Princesómetro...

Sé que he sido una buena chica, pero tengo miedo...¿y si falla? ¿y si no sale como espero?

Tengo pánico a que las cosas no sean como tienen que ser, tanto sacrificio, para qué?... no puedo ser que el Princesómetro me juegue esa mala pasada.

Me tomo el elixir de la vida todas las mañanas, y además esta semana me siento más bonita que nunca, pero... están los miedos... desesperación a perder las ilusiones, a perder la confianza, a perderme a mí misma.

Si no sale como espero, la Princesita decae, se deja, se hunde...

Me miro al espejo y me sonrío, Princesita bonita... tono de piel, dorado... cada vez más preciosa... pero las hormonas, mi cuerpo... no puedo controlar todo mi cuerpo... el cuerpo tiene sus ciclos, y justo ahora está en uno de ellos, ahora que el Princesómetro me está esperándo.

No me puedo fallar a mí misma, sé que le dicen bonita, que me dicen preciosa, que hay algunos que se desviven por mí... pero... aunque me halaga, no puedo dejar de tener miedo, nunca había sentido tanta presión... presión a la que me someto yo misma...

Tengo miedo, pero tengo ganas de que sea mañana, y saber si puedo seguir confiando en mí misma.